Szeged vs Barcelona (EHF Champions League): cuotas y apuestas 18.02.2026


Llego a este Szeged–Barça (18 de febrero de 2026, en el Pick Arena) con una idea bastante clara: el partido es una trampa clásica de fase de grupos. El Barcelona viaja como favorito por rendimiento global, pero Szeged en casa suele convertir el choque en un pulso físico, largo y de parciales.
La clave para apostar, para mí, está en dos factores: (1) el contexto de clasificación del Grupo B —Barça va muy arriba y Szeged pelea por asegurar zona de cruces— y (2) el ritmo real que imponga Szeged (si logra ataques largos y castigar al pivote, el margen se estrecha). El precedente reciente en el Palau ya fue apretado (31-28).
Szeged
Szeged llega con la presión “buena”: no necesita ganar sí o sí para seguir vivo, pero sí puntuar para no complicarse la plaza de play-off. En el Grupo B está 4º con 10 puntos (5V–5D), con un diferencial positivo (309:293). Eso ya me habla de un equipo capaz de competirle a cualquiera… pero también con cierta irregularidad cuando el partido se rompe.
En casa, mi sensación con Szeged es que su plan suele ser muy reconocible y bastante eficaz: defensa dura, contacto, y ataques donde el pivote (Bánhidi) fija muchísimo y abre espacio a los laterales/extremos. En la lista de máximos goleadores de la Champions, Mario Šoštarić aparece muy arriba (59), señal de que el equipo genera volumen y finalizaciones claras en los extremos cuando consigue circular con paciencia.
Además, llegan con dinámica doméstica sólida (por ejemplo, su último partido en liga lo sacaron con claridad, 39-25). Eso suma confianza, aunque el salto de intensidad contra el Barça es otro mundo.
Lo que me preocupa si voy con Szeged: cuando les obligan a correr hacia atrás y a defender transiciones cortas, sufren. Y el Barça, si huele sangre, es de los que te meten un parcial 0-4 sin pedir permiso.
Barcelona
El Barcelona llega en modo “máquina”: 2º del Grupo B con 18 puntos (9V–1D) y un diferencial tremendo (328:273). En números fríos, está ganando casi todo y, además, con margen. Y en producción ofensiva en Champions sigue entre los top (328 goles en 10 partidos).
Lo que más me gusta del Barça para este cruce concreto es que, incluso en días “normales”, tiene muchas vías para hacer daño: lanzamiento exterior, el juego con el pivote y, sobre todo, su capacidad de castigar pérdidas con contragolpe. En el Palau ya le ganó a Szeged 31-28 en octubre, en un partido de los que se ganan con oficio cuando el rival te incomoda.
Y si miro sensaciones recientes, en competiciones nacionales están arrasando: 32-24 fuera a Valladolid y 51-32 a Alicante, por poner dos resultados muy cercanos. Eso no se traslada 1:1 a la Champions, pero sí me confirma que llegan con ritmo, confianza y rotación funcionando.
El “pero” del Barça aquí es el típico: visita complicada, ambiente caliente y un rival que te obliga a ganar duelos físicos en seis metros. Si el Barça no está fino en el ataque posicional, el partido se puede ir a finales apretados… y ahí Szeged se crece.

