Última jornada en el Stadium of Light (domingo 24 de mayo de 2026) y con un premio muy serio: ambos todavía tienen opciones reales de meterse en Europa. De hecho, llegan pegadísimos en la tabla: Chelsea 8º con 52 puntos y Sunderland 10º con 51, así que esto no es un “partido de despedidas” cualquiera.
A la hora de apostar, yo lo enfoco en dos claves: la fiabilidad competitiva de Chelsea cuando se juega algo (aunque venga con ruido interno), y el factor Stadium of Light, donde el Sunderland ha sido durísimo: 8 victorias en 18 partidos de liga en casa y además ya le ganó a Chelsea 1-2 en Stamford Bridge en octubre. No hay margen para confiarse.
Sunderland
El Sunderland de Le Bris ha sido una de las historias de la temporada: recién ascendido y llegando a la jornada 38 con posibilidades europeas. En números globales, su balance es bastante “de equipo serio”: 40 goles a favor y 47 en contra, con 13 victorias, 12 empates y 12 derrotas.
La racha reciente es curiosa, porque mezcla golpes duros con señales de madurez: venía de encajar un 0-5 ante Nottingham Forest y de perder un 4-3 en Villa Park, pero luego se rehízo con dos empates competitivos (1-1 vs Wolves y 0-0 vs Manchester United) y remató con un triunfo muy meritorio fuera: Everton 1-3 Sunderland. Ese último partido, para mí, dice mucho del equipo: cuando tiene espacios, corre con intención y llega con gente.
En casa, además, me parece un equipo que se agranda por cómo empuja el estadio (y en un día así, todavía más). Pero también tiene un punto débil claro: si le obligan a defender muy cerca de su área durante muchos minutos, sufre en centros laterales y segundas jugadas. Y contra Chelsea eso es peligroso si te pasas de prudente.
Chelsea
Chelsea llega con presión y con un contexto especial: es el último partido con Calum McFarlane en el banquillo antes del cambio de etapa, y además depende mucho de su resultado para asegurar plaza europea. Vienen de ganar entre semana al Tottenham, lo que les deja “en su mano” cerrar el objetivo si cumplen en Sunderland.
En lo puramente estadístico, su temporada ha sido de altibajos pero con más pegada que el rival: 57 goles a favor y 50 en contra, con 14 victorias, 10 empates y 13 derrotas. No es un Chelsea arrollador, pero sí uno que, cuando se pone por delante, sabe jugar con el reloj y no necesita dominar 70 minutos para ganar.
Eso sí: llega con un parte de incidencias que condiciona la lectura. En la previa aparecen Mudryk sancionado y varias dudas/lesiones (entre ellas João Pedro y otros tocados), así que yo espero un Chelsea más pragmático: bloques juntos, transiciones bien elegidas y mucha atención a no perder el balón en zonas prohibidas.
Arbitro: Chris Kavanagh
El árbitro designado es Chris Kavanagh. A nivel de tarjetas, es un perfil bastante “Premier League estándar tirando a serio”: promedia en torno a 4 tarjetas y unas 22 faltas por partido, así que no es de los que dejan que el partido se vuelva un correcalles sin cortar.
En un duelo con tensión por puestos europeos y con dos equipos que viven mucho de la transición, yo sí veo valor en mercados de amonestaciones moderados (sin irse a líneas altísimas). Si Sunderland tiene que frenar contras o cortar a Palmer/los mediapuntas en conducción, suelen aparecer amarillas “tontas” por faltas tácticas.