Polonia vs Italia (Campeonato Europeo de Balonmano): cuotas y apuestas 20.01.2026


Llegamos a un partido “de orgullo” y, a la vez, muy serio para el cierre del Grupo F del EHF EURO 2026: Polonia e Italia llegan sin puntos tras dos jornadas, así que aquí no vale especular mucho. El contexto pesa porque los dos vienen de golpes duros y el guion suele ser de nervio: parciales largos, ajustes defensivos y, cuando se rompe, se rompe de verdad con transiciones.
La clave para mí está en el ritmo. Polonia ha anotado poco ante rivales top (21 y 23), mientras que Italia, aunque compite por momentos, ha concedido muchísimo (39 ante Islandia). Ese choque de estilos —Polonia queriendo control e Italia aceptando ida y vuelta— define casi todos los mercados interesantes, sobre todo líneas de goles y hándicaps.
Polonia
Polonia llega tocada, no solo por el 0/4 en puntos, sino por las sensaciones: ante Hungría se quedó en 21 goles (21–29) y contra Islandia volvió a atascarse en ataque (23–31). En dos partidos suma 44 a favor y 60 en contra, números que hablan de un equipo al que le cuesta generar ventajas claras en estático y que, cuando va a remolque, sufre para cerrar el rebote/segunda oleada y termina concediendo parciales feos.
Lo que sí me gusta de Polonia es que, cuando consigue llevar el partido a intercambio “lento” y ataques largos, defensivamente suele ser más fiable. El problema es que, al ir por debajo, acelera mal: pierde selecciones de tiro, se precipita y convierte el partido en lo que el rival quiere. Y en un duelo contra Italia, que no tiene complejos para correr y lanzar, ese detalle es peligroso.
Si Polonia quiere ganar, para mí pasa por dos cosas: proteger pérdidas (para que Italia no viva de contras) y subir su eficiencia en superioridades y 7 metros cuando los partidos se aprietan. Si el marcador se mueve en el rango de 26–28 goles propios, ya se mete en pelea real; si se queda en 23–24, lo veo muy cuesta arriba otra vez.
Italia
Italia también llega sin puntos, pero su película es distinta: anotó 26 tanto contra Islandia como contra Hungría (26–39 y 26–32). Es decir, tiene más facilidad para sumar, pero su defensa ha hecho agua, sobre todo ante un ritmo alto y cuando el rival encadena oleadas. En dos jornadas: 52 goles a favor y 71 en contra; encajar 35,5 por partido en un EURO es una losa.
Aun así, yo no la infravaloro aquí, porque ante Polonia el salto de nivel del rival es menor que Islandia/Hungría, y eso se nota mucho: Italia puede sostener más minutos “de tú a tú” si no se carga de exclusiones y si su portería y defensa central no se caen en los últimos diez. Además, cuando el partido se ensucia, Italia suele aceptar el intercambio de golpes sin mirar el marcador, y eso a veces rompe planes de equipos más estructurados.
Su punto débil está claro: cuando no consigue frenar la primera línea (o cuando llega tarde a las ayudas), concede lanzamientos muy limpios y el partido se le convierte en un correcalles defensivo. Si aquí ajusta un poco atrás, tiene opciones reales de ganar… y si no, como mínimo es candidata a que el partido se dispare en goles.

