Holanda vs España (Campeonato Europeo de Waterpolo): cuotas y apuestas 14.01.2026


Se cruzan en pleno Europeo masculino de Belgrado (14 de enero de 2026) dos selecciones que, por estilo, suelen llevar los partidos a marcadores “de agua caliente”: ritmo alto, muchas posesiones y parciales que cambian rápido. Aun así, aquí el contexto manda: Holanda llega con la moral alta tras competirle de tú a tú a Serbia, y España viene avisada después de un partido muy exigente ante los serbios.
Para mí, las claves están en dos cosas: (1) la gestión de las superioridades (exclusiones) y (2) la disciplina defensiva en los minutos centrales, cuando el partido se rompe. Si España impone su defensa posicional y evita pérdidas “tontas”, normalmente termina abriendo brecha; si Holanda convierte el duelo en ida y vuelta, el encuentro se iguala mucho más de lo que dicen las cuotas.
Holanda
Lo primero: Holanda está compitiendo de verdad en este grupo. Su derrota ante Serbia fue por detalles y, sobre todo, por ese final decidido tras empate y tanda (16-18 PSO), que en waterpolo suele ser un cara o cruz emocionalmente durísimo, pero también muy revelador: si le aguantas el pulso a Serbia, tienes base táctica y físico.
En el segundo partido dio el paso que tenía que dar: victoria sólida ante Israel (19-11). Eso les deja con 4 puntos tras dos jornadas, 35 goles a favor y 29 en contra (+6). Traducido a “lenguaje de apuesta”: es un equipo capaz de producir, pero que concede bastante si el rival le mueve rápido la bola al segundo palo o le castiga en transición.
A nivel de plan, yo veo a Holanda más cómoda cuando puede correr, simplificar ataques y vivir de parciales. Si el partido se va a 26-30 goles, su cuota “real” sube un poco porque entra en ese terreno de intercambio. Su punto débil es que, cuando el rival pausa, les obliga a defender más tiempo cada posesión y aparecen las exclusiones por llegar tarde. Para sorprender a España, necesitan dos cosas: portería inspirada en el tramo final y no regalar superioridades (España en ese apartado suele ser quirúrgica).
España
España llega como campeona vigente y con ese perfil de selección “grande” que rara vez se sale del guion: estructura, defensa, y talento para decidir en los últimos 6-8 minutos. En este Europeo se la presenta como el equipo a batir (vigente campeona y campeona del mundo) y con una regularidad enorme a nivel continental, lo que explica por qué casi nunca se cae en fase de grupos.
En este grupo ya dejó dos lecturas claras. Primero, el partido “fácil” lo ejecutó sin piedad: 28-3 a Israel. Segundo, cuando le subieron el nivel, Serbia la sacó del partido por la mínima (11-12). Eso no me preocupa tanto como a otros: perder por un gol ante Serbia suele ser más un aviso de ajustes que una señal de crisis.
En números de grupo, España está con 3 puntos, 39 goles a favor y solo 15 en contra (+24). Esa diferencia defensiva es el gran argumento por el que yo, en un partido “normal”, la veo imponiéndose sin necesidad de locuras ofensivas.
Y ojo al H2H reciente: en los cruces registrados de los últimos años, España ha salido ganadora (por ejemplo 11-10 en 2022, y triunfos más amplios en 2018–2019). No lo tomo como sentencia, pero sí como patrón: cuando España controla el tempo, Holanda sufre.

