España vs Italia (Fútbol Sala): cuotas y apuestas 01.02.2026


Este cruce ya huele a final anticipada: España llega lanzada tras una fase de grupos perfecta (9/9) y con cifras muy serias en ataque y, sobre todo, en control defensivo. Italia, en cambio, ha vivido una fase de grupos más “montaña rusa”, capaz de competir a ritmos altos pero también de conceder cuando el partido se rompe. En un KO de futsal, esa gestión del caos es media eliminatoria.
Aquí el punto clave para mí es el guion: si España manda en el marcador, puede obligar a Italia a jugar con portero-jugador y ahí aparecen goles “baratos” y diferencias grandes; si Italia consigue un partido largo, de pocas pérdidas y con faltas bien gestionadas, el duelo se vuelve incómodo. Por eso me fijo tanto en inicio, faltas acumuladas y eficiencia en las transiciones.
España
Yo a España la veo en modo “equipo grande”: no solo gana, sino que elige cómo quiere ganar. En grupos firmó pleno de victorias y además dejó números que impresionan: 16 goles a favor y 4 en contra. El debut ante Eslovenia fue un golpe encima de la mesa, con un 1-4 muy clínico y un arranque que suele marcar mucho el tono de España en torneos (cuando se pone por delante, administra como pocos). Luego llegó el 0-2 a Bielorrusia, que para mí fue incluso más valioso: partido de paciencia, de insistir sin volverse loco, y aun así mantener la portería a cero.
Y el remate fue el 10-3 a Bélgica, una barbaridad que confirma dos cosas: que España está llegando con piernas (para sostener presión alta) y que tiene gol repartido. Me gusta especialmente porque no depende de un solo foco ofensivo: puede dañarte por fuera con cierres incorporándose, con pívot fijando y descargando, o con segundas jugadas. Además, el hecho de encajar solo 4 goles en tres partidos habla de un equilibrio que en futsal es raro cuando atacas tanto.
En un cruce así, mi lectura es clara: si España no regala pérdidas en salida y maneja bien las faltas (para no entrar en dobles penaltis), su techo es muy alto. Y como llegue al tramo final por delante, tiene mucha experiencia para “matar” partidos.
Italia
Italia llega a cuartos como segunda de su grupo y, sinceramente, me parece un rival mucho más peligroso de lo que dice su fase de grupos… pero también más vulnerable. Sus marcadores lo resumen bien: perdió 2-6 con Portugal, reaccionó con un 0-4 a Polonia y cerró con un 2-2 ante Hungría en un partido donde tuvo que remar (estuvo por detrás y terminó salvándolo). Eso me habla de orgullo competitivo, pero también de que sufre cuando el rival le acelera el juego.
En futsal, Italia siempre ha sido un equipo con buen sentido táctico, pero en este torneo la he visto alternar momentos de control con otros de desorden defensivo, sobre todo cuando el partido entra en intercambios. Y contra España, si te partes, lo pagas. Aun así, tiene argumentos: sabe jugar de espaldas, trabaja bien el balón parado y no se asusta en escenarios grandes. Si consigue que España no corra, el duelo se vuelve más estratégico y puede aparecer ese Italia “pesado”, que te obliga a tirar ataques largos y a tomar decisiones bajo fatiga.
También hay un detalle que para apostar me importa: Italia viene de encajar y marcar con facilidad (8 a favor y 8 en contra en tres partidos). Eso suele empujar a mercados de goles, especialmente si el marcador se mueve pronto. Y en un KO, si se ve abajo, el portero-jugador italiano puede convertir los últimos 6-7 minutos en una locura de tiros, rebotes y goles de transición.
Arbitro: Julien Lang
El árbitro principal es Julien Lang (Francia), con Victor Chaix como segundo árbitro. En futsal, más que “tarjetas” como tal, yo miro cómo puede evolucionar el partido por el tema de faltas acumuladas: a la quinta falta de cada parte, cualquier falta posterior se convierte en doble penalti, y ahí un cruce igualado puede romperse en dos acciones. No tengo un histórico público fiable y completo de medias de tarjetas/faltas del árbitro en este torneo para afinar ese ángulo sin inventar datos, así que prefiero no forzar conclusiones.
Lo que sí asumo por contexto: siendo cuartos de final, si el partido se vuelve físico y con protestas, el control disciplinario (y el manejo de las faltas) puede acabar influyendo más que el propio 1X2.

