España vs Bélgica (Fútbol Sala): cuotas y apuestas 28.01.2026


España llega a la última jornada del Grupo C con 6 puntos y con la sensación de estar creciendo partido a partido: 1-4 a Eslovenia y 0-2 a Bielorrusia, dos guiones distintos y ambos bien resueltos. En fútbol sala, cuando un favorito sabe ganar también “feo” (sin festival de goles), para mí es una señal de madurez competitiva.
Bélgica, en cambio, es puro vértigo: debutó con un 4-0 a Bielorrusia liderada por Omar Rahou, pero luego perdió 4-5 ante Eslovenia en un partido de locura (llegó 5-2 abajo al descanso y aun así casi empata). El contexto es clave: es un “grupo decider” y se juega en Liubliana (Tivoli Arena), con lo que el manejo emocional y las faltas acumuladas/portero-jugador pueden decidir mercados más que el 1X2.
España
A mí España me está transmitiendo algo que en torneos largos vale oro: control. Contra Eslovenia salió como un tiro (gol a los 25 segundos) y se puso 0-4 antes del descanso, con tramos de circulación rápida y finalización muy eficiente. Lo interesante es que no se quedó solo en la pegada: cuando el ritmo bajó en la segunda parte, no se desordenó y cerró el partido sin dramas (1-4).
El segundo encuentro, ante Bielorrusia, fue el típico partido-trampa de futsal: dominio claro, pero un rival duro, físico y que te castiga en transiciones si te equivocas. España lo ganó 0-2 con gol temprano de Mellado y otro de Novoa nada más volver del descanso, y eso me habla de concentración en los momentos “bisagra”. Además, hay un dato que a mí me pesa mucho para pronóstico en fase de grupos: España lleva 18 partidos seguidos sin perder en fase de grupos del Europeo desde 2005.
En cuanto a perfiles, la convocatoria mezcla experiencia y piernas: portería de nivel (Chemi/Dídac), cierres con oficio (Antonio, Raya) y una rotación arriba con gol y lectura (Mellado, Gordillo, Adolfo, etc.). Si España mantiene la defensa de “segunda línea” como ante Bielorrusia, Bélgica lo va a pasar mal para generar tiros limpios sin vivir del caos.
Bélgica
Bélgica es el equipo que más “me obliga” a mirar guion de partido antes que nombres. En el debut, su 4-0 a Bielorrusia fue un golpe encima de la mesa: Rahou firmó un hat-trick y, más allá del marcador, me gustó que supieran alternar robo y ataque posicional sin precipitarse. Rahou es el termómetro: cuando recibe con ventaja, acelera, fija y genera; y si encima aparece Vanderheyden como socio (paredes/segundas jugadas), Bélgica tiene colmillo.
El problema es lo que pasó ante Eslovenia: partido abierto, demasiadas idas y vueltas y una primera parte que se les fue por detalles defensivos. Se pusieron por delante pronto, pero al descanso iban 5-2 abajo; en la segunda parte reaccionaron (acabó 5-4) y estuvieron a una jugada de empatar. Ese encuentro me deja dos lecturas claras para apostar: 1) Bélgica compite y tiene gol; 2) concede demasiado cuando el partido se rompe, y ahí España suele ser implacable si el rival se desespera.
Ojo también al factor “escenario”: este último partido se juega en Liubliana y el día puede empujar a Bélgica a arriesgar antes de lo habitual si el marcador se les pone cuesta arriba, algo que en futsal dispara los mercados de goles y de “margen” en los minutos finales.

