Carballes Baena vs Bailly (Australian Open): cuotas y apuestas 14.01.2026


Roberto Carballés Baena parte con la vitola de favorito en esta ronda de la qualy del Australian Open ante Gilles Arnaud Bailly, un joven belga en plena fase de crecimiento. En pista dura, la experiencia en escenarios grandes suele pesar más de lo que parece: gestión de momentos, selección de tiros y tolerancia al error. Si el canario impone ritmo con su derecha pesada y no se enreda en intercambios “a medias”, debería llevar el partido a su terreno.
Fecha, horario y dónde ver Carballes Baena – Bailly
- Torneo: Australian Open (Grand Slam) – Clasificación masculina
- Fecha y hora (España): Miércoles 14 de enero de 2026, a partir de las 00:00h (hora peninsular). La hora exacta depende del orden de juego de los courts exteriores.
- Sede: Melbourne Park (Melbourne, Australia)
- Superficie: Pista dura (hard) al aire libre
- Dónde verlo: Eurosport y streaming en Max (España)
Carballes Baena vs Bailly: cuotas al ganador del partido
Estado de forma actual de Carballes Baena
Carballés llega a esta fase con un perfil claramente hecho para el circuito: oficio, tolerancia al intercambio y un plan A muy reconocible. En una qualy de Grand Slam, ese “piloto automático” es oro, porque minimiza desconexiones y te gana partidos sin brillantez. Además, su ranking y bagaje le permiten jugar con menos ansiedad que un rival joven. Si mantiene un porcentaje correcto de primeros y manda con la derecha cruzada, suele subir muchos enteros.
Factores clave
En un partido así, la parte mental puede ser decisiva: Carballés está acostumbrado a gestionar marcadores apretados y a no precipitarse cuando el rival se enciende. También influye la superficie: aunque históricamente se le asocie más a tierra, en dura su patrón de consistencia y altura de bola puede incomodar a jugadores que buscan puntos rápidos. Otro punto clave es la experiencia y la jerarquía: llega con un estatus muy superior y eso suele traducirse en calma en los momentos de break. Por último, el contexto del torneo: en la qualy se gana mucho por cabeza y por piernas, y ahí el español suele cumplir.
Estado de forma actual de Bailly
Bailly es el prototipo de jugador peligroso en estas rondas: joven, con margen de mejora y con días en los que su tenis sube varios escalones si encuentra confianza pronto. Eso sí, en Melbourne el salto de exigencia es enorme y, ante un rival veterano, los altibajos se pagan. Su objetivo realista pasa por competir cada turno, sostener con primeros y evitar regalar juegos con errores no forzados cuando el intercambio se alarga.
Factores clave
Aquí mandan dos cosas: temperamento y patrones bajo presión. Un jugador joven puede arrancar fuerte, pero el reto es sostener ese nivel cuando el partido se ensucia y aparecen bolas de break. La pista dura outdoor suele premiar la iniciativa, pero también castiga a quien se acelera sin construir: si Bailly intenta acortar demasiado pronto, Carballés le va a hacer jugar una bola más. Otro aspecto importante es la experiencia en torneos grandes: en qualy de Grand Slam, los partidos se parecen más a una guerra de desgaste que a un sprint, y ahí el belga debe demostrar que puede convivir con la incomodidad.
Estadísticas cara a cara: Carballes Baena vs Bailly
No hay precedentes directos relevantes entre ambos, así que la comparación útil es por perfil y contexto competitivo (ranking, experiencia y resultados recientes en esta qualy).
| Métrica | Carballés Baena | Bailly |
|---|---|---|
| Edad | 32 | 19 |
| Ranking actual (aprox.) | 56 | 348 |
| Mejor ranking | 49 | 348 |
| Altura | 1,83 m | 1,85 m |
| Mano hábil | Diestro | Diestro |
| Títulos ATP (individual) | 2 | 0 |
| Resultado en 1ª ronda de qualy (AO 2026) | Ganó 6-2, 6-2 a Bouquier | Ganó 6-4, 6-4 a Pinnington Jones |
En frío, la tabla deja un mensaje bastante claro: Carballés llega con un “suelo” competitivo más alto (ranking, experiencia y rutina de partidos), mientras que Bailly necesita que el guion vaya a un partido más corto y de rachas. Si el español alarga intercambios y evita regalar, el favoritismo se justifica por pura consistencia.

