Atalanta vs Athletic (Champions League): cuotas y apuestas 21.01.2026


La Atalanta llega a Bérgamo en un momento mucho más estable. El cambio en el banquillo ha aportado claridad, no caos. Con Raffaele Palladino, el equipo ha recuperado su identidad: agresivo sin ser imprudente, vertical sin precipitarse. La presión hombre a hombre es intensa, especialmente en casa, y no solo desde lo físico, sino también desde lo mental. Te obligan a jugar más rápido de lo que quieres, y si dudas, te empujan al error en zonas donde ya es imposible recomponerse.
Lo que más me gusta de esta Atalanta es que no necesita largas fases de dominio para hacerte daño. Puede dejar respirar el partido durante unos minutos y, de repente, acelerar con los carrileros y las llegadas desde segunda línea. De Roon y Ederson aportan equilibrio y energía, y cuando el balón se abre a banda, todo el sistema avanza en bloque. Incluso sin la presencia asegurada de Lookman, la estructura del equipo se mantiene, lo que demuestra que es un equipo construido sobre automatismos más que sobre dependencias individuales.
El Athletic llega rodeado de dudas. Las lesiones han roto su continuidad, sobre todo en las bandas, y eso es muy peligroso ante un rival que vive de las superioridades y de las segundas jugadas. Cuando el Athletic está fresco y confiado, puede igualar a cualquiera en intensidad. Pero esta versión se siente corta de gasolina desde hace mucho. Hay demasiados jugadores con fatiga o fuera de su rol ideal, y eso suele notarse primero en las transiciones defensivas. Para este encuentro, pierden a varios jugadores importantes: Berenguer, Iñaki Williams, Nico Williams, Laporte, Yuri, Sannado, Beñat Prados y Yeray. Demasiadas bajas para un partido de esta exigencia.
A nivel táctico, la clave estará en cómo el Athletic gestione la presión alta de la Atalanta. Si el conjunto vasco intenta construir en corto y lento, sufrirá. El equipo italiano es implacable cuando detecta dudas, y sus centrales están mucho más cómodos defendiendo alto de lo que muchos creen. Cuando la Atalanta te encierra, escapar se vuelve extremadamente complicado porque los carrileros te bloquean en tu propio campo.
El escenario del partido también pesa. Bérgamo en una noche europea es un entorno hostil en el mejor sentido futbolístico. Presión, agresividad y cada duelo se convierte en algo personal. Para un Athletic mermado, ese ambiente puede volverse muy pesado muy rápido. Es el tipo de partido en el que una sola acción pérdida puede provocar diez minutos de sufrimiento.
El Athletic tiene una vía para competir: ser vertical, valiente y rápido con balón. Pero exigir eso a un equipo con tantas bajas y en un momento tan malo de forma futbolística, mental y física, suena más a deseo que a realidad. La Atalanta, incluso con sus imperfecciones y cierta falta de pegada, es favorita.

