Los mejores de España en el Mundial 2026: los cracks que sostienen a la Roja

España ya está entre las grandes candidatas de las apuestas a ganador del Mundial 2026, y no es casualidad. La selección de Luis de la Fuente ha ido creciendo partido a partido, dejando atrás un inicio algo espeso para convertirse en uno de los equipos más sólidos del torneo. La victoria ante Austria (3-0) confirmó el despegue ofensivo y el triunfo contra Portugal (1-0) demostró que esta España también sabe sufrir, competir y ganar partidos cerrados.
Pero, dentro de un bloque muy reconocible, hay varios nombres que están marcando diferencias. Algunos por goles, otros por jerarquía, otros por regularidad y otros porque han aparecido justo cuando el equipo más lo necesitaba. Estos son los jugadores que están siendo más importantes para España en el Mundial.
Rodri, el jefe silencioso de España
Si hay un jugador que explica el equilibrio de España, ese es Rodri. El centrocampista del Manchester City ha ido de menos a más durante el torneo y ya se ha convertido en el auténtico faro del equipo. No siempre aparece en los resúmenes, pero casi todo pasa por él: la salida de balón, la pausa, la presión tras pérdida y el control emocional de los partidos.
Su actuación ante Portugal fue una de las más completas de España en el Mundial. En un partido de máxima tensión, Rodri sostuvo al equipo, marcó el ritmo y acabó siendo elegido MVP. No fue un premio casual: fue el reconocimiento a un futbolista que da sentido a todo lo que hace la Roja.
Mikel Oyarzabal, el gol que España necesitaba
Mikel Oyarzabal está siendo uno de los grandes nombres propios del torneo para España. No empezó con buenas sensaciones, pero ha ido respondiendo con lo que más necesita cualquier selección en un Mundial: goles. Su doblete ante Arabia Saudí ya le colocó en el foco, pero su actuación ante Austria terminó de confirmar que es el delantero más determinante de la Roja.
En un equipo con mucho talento por dentro y por fuera, Oyarzabal está dando presencia en el área, lectura de espacios y eficacia. No es un delantero de grandes gestos, pero sí de decisiones inteligentes. Y en un Mundial, eso es imprescindible.
Lamine Yamal, la chispa que cambia partidos
Lamine Yamal llegó al Mundial con todas las miradas encima y, poco a poco, ha ido encontrando su sitio. Su impacto no se mide solo en goles o asistencias. Cada vez que recibe abierto en banda, España gana metros, amenaza y obliga al rival a protegerse.
Ante Austria volvió a mostrar su mejor versión y fue elegido MVP, confirmando que su desequilibrio es una de las armas más especiales de la selección. Contra Portugal no tuvo un partido tan brillante, pero sí fue importante para fijar rivales y generar ventajas. A sus 18 años, ya juega como una referencia.
Pedri, el termómetro creativo de la Roja
Pedri es otro de los jugadores que mejor explica la evolución de España en el torneo. El centrocampista canario superó un debut más discreto y fue ganando peso en la fase de grupos, especialmente cuando el equipo necesitó más claridad con balón.
Su problema no está en la calidad, sino en el desgaste acumulado. De la Fuente lo ha ido sustituyendo en varios partidos para protegerlo, pero cuando está fresco sigue siendo el futbolista que mejor conecta la base de la jugada con la zona de tres cuartos. España necesita su pausa, su giro y su último pase para abrir defensas cerradas.
Pau Cubarsí, madurez impropia de su edad
Pau Cubarsí está jugando un Mundial con una personalidad que no corresponde a sus 19 años. España ha encontrado en él un central limpio, valiente y con una salida de balón diferencial. No solo defiende: también permite que el equipo avance desde atrás sin rifar la posesión.
Su rendimiento ante rivales exigentes ha sido una de las grandes noticias para De la Fuente. En momentos de presión alta, Cubarsí ha demostrado calma; en acciones defensivas delicadas, ha respondido con anticipación. Es uno de los nombres que más está creciendo durante el torneo.
Aymeric Laporte, jerarquía para competir de verdad
Si Cubarsí representa frescura y futuro, Laporte representa oficio y autoridad. El central está siendo uno de los pilares defensivos de España, especialmente en los partidos más físicos. Ante Uruguay firmó una actuación muy seria y contra Portugal volvió a responder ante un reto de máxima exigencia.
España no sería tan fiable sin su capacidad para corregir, ganar duelos y ordenar la línea defensiva. En un Mundial, donde cada error puede costar una eliminación, Laporte está dando exactamente lo que necesita un equipo campeón: seguridad.
Marc Cucurella, energía y profundidad por la izquierda
Marc Cucurella se ha ganado el carril izquierdo con actuaciones muy completas. Su mejor partido llegó ante Austria, donde fue decisivo con dos asistencias, confirmando que puede ser mucho más que un lateral de trabajo defensivo.
Es cierto que ante rivales de mayor nivel puede sufrir más cuando le obligan a defender cerca de su área, pero su intensidad, recorrido y capacidad para aparecer arriba están siendo muy importantes. De momento, ha dejado a Grimaldo sin apenas opciones, y eso habla del nivel que está mostrando.
Mikel Merino, el héroe inesperado ante Portugal
Mikel Merino no ha sido titular indiscutible ni uno de los jugadores con más minutos, pero ya tiene uno de los momentos del Mundial. Su gol en el descuento ante Portugal metió a España en cuartos y cambió por completo la dimensión de su torneo.
De la Fuente lo ha utilizado con cuidado, consciente de que llegaba con poco ritmo, pero Merino ha respondido cuando más quemaba la pelota. Su capacidad para llegar desde segunda línea, ganar duelos y aportar aire fresco al centro del campo puede ser decisiva en las próximas rondas.
Pedro Porro, una solución que ha ganado peso
Pedro Porro empezó el torneo desde un papel secundario, pero ha ido entrando con fuerza en los planes de España. Su complementariedad con Lamine Yamal le ha dado continuidad en el once y su gol ante Austria confirmó que puede aportar mucho también en campo rival.
Ante Portugal no brilló tanto, pero cumplió con eficiencia. En una selección que necesita laterales profundos, agresivos y con buen pie, Porro está aprovechando su oportunidad.
España tiene estrellas, pero gana por bloque
Rodri, Oyarzabal, Lamine Yamal, Pedri, Cubarsí, Laporte, Cucurella y Merino son, hasta ahora, los nombres más destacados de España en el Mundial 2026. Cada uno está aportando algo diferente: control, gol, desequilibrio, creatividad, seguridad defensiva, energía o impacto desde el banquillo.
La gran fortaleza de esta España, sin embargo, es que no depende de un solo jugador. De la Fuente ha construido un equipo reconocible, con roles claros y recursos para distintos escenarios. Puede dominar con balón, acelerar por fuera, defender con oficio y encontrar soluciones desde el banquillo.
Ahora llega Bélgica en cuartos, una prueba mucho más seria para medir hasta dónde puede llegar la Roja. Pero si España mantiene el nivel competitivo de los últimos partidos y sus mejores jugadores siguen apareciendo, hay motivos de sobra para pensar en grande.


