El club de LaLiga que apostó contra sí mismo: ¿fue Osasuna o Leganés?

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Equipo La Liga apuesta contra si mismo

Un equipo español de Primera División habría hecho una apuesta de varios millones de euros contra su propio descenso. La noticia suena a escándalo, pero en realidad puede ser una pista de hacia dónde va el futuro de las apuestas deportivas y los famosos “prediction markets”.

Según publicó Semafor, los dueños de un club de LaLiga estaban contra las cuerdas antes de la última jornada. Si el equipo descendía, el golpe económico podía ser enorme: menos ingresos por televisión, caída en patrocinios, pérdida de valor deportivo y una temporada mucho más difícil por delante. Ante ese escenario, habrían tomado una decisión tan sorprendente como estratégica: apostar contra su propio equipo.

 

Una apuesta que funcionaba como seguro

La operación se habría realizado a través de Kalshi, una casa de prediction markets donde se puede operar sobre eventos reales. En este caso, el evento era muy claro: el equipo se salvaba o bajaba de categoría.

La lógica era sencilla: Si el club lograba la permanencia, mantenía los ingresos de Primera División. Si descendía, la apuesta servía para compensar parte de las pérdidas.

Es decir, no sería una apuesta deportiva tradicional hecha por diversión, sino una especie de cobertura financiera. Algo parecido a contratar un seguro por si ocurre lo peor.

Las ganancias que se estiman por acertar la apuesta eran de unos 7 millones de dólares.

Aun así, la historia tiene una parte incómoda: para cualquier aficionado, leer que los dueños de su club podían cobrar si el equipo descendía suena bastante mal.

¡Atención! Debes saber que tanto Kalshi como Polymarket (las dos páginas de prediction markets más populares) han sido sancionadas y baneadas por la DGOJ por operar en España sin la correspondiente licencia. Aquí puedes leer más información al respecto.

Te recomendamos NO jugar en ellas, y hacerlo sólo en casas de apuestas legales con licencia DGOJ.

 

¿Por qué un club apostaría contra sí mismo?

La respuesta es más financiera que deportiva.Para un aficionado, descender significa tristeza, enfado y ver cómo finaliza una temporada horrible. Pero para un club, además de todo eso, significa perder muchísimo dinero. Bajar de Primera puede afectar a:

  • Los ingresos por televisión.
  • La venta de entradas.
  • Los contratos de patrocinio.
  • El valor de los jugadores.
  • La capacidad para fichar.
  • La imagen del club ante inversores y marcas.

Por eso, los dueños habrían buscado una forma de protegerse. No porque quisieran que el equipo descendiera, ni por hacer ningún amaño buscando beneficios por dejarse perder, sino simplemente porque querían reducir el daño económico si ocurría lo peor.

Es parecido a contratar un seguro: nadie quiere tener un accidente, pero paga por estar cubierto si pasa.

Esto demuestra que el mundo de las apuestas deportivas está cambiando. Ya no hablamos solo del típico usuario que mete 20 euros a que gana su equipo. Hablamos de operaciones enormes, firmas financieras, intermediarios y estrategias muy parecidas a las que se ven en Wall Street.

 

¿Esto es legal o es un conflicto de intereses?

Aquí viene la parte delicada. No es lo mismo que un jugador, entrenador o árbitro apueste contra su propio equipo. Eso sería gravísimo y estaría prohibido. En este caso, hablamos de propietarios que habrían usado un mercado de predicción como cobertura económica.

Pero aunque la intención sea financiera, la imagen es complicada. Para cualquier aficionado, leer que los dueños de su club podían ganar dinero si el equipo descendía suena fatal.

La duda es evidente: ¿puede un propietario estar totalmente alineado con el éxito deportivo si también tiene una operación que le paga en caso de fracaso? Esa es la gran discusión que abre este caso.

 

¿Fue Osasuna?

No hay confirmación oficial. Pero si analizamos las pistas, Osasuna es el equipo que más encaja.

Estaban en Primera, se jugaban el descenso en la última jornada. Su situación deportiva coincide bastante con lo descrito por Semafor, ya que aunque finalmente acabaron perdiendo y no descendieron, estuvieron a un gol del Girona de hacerlo.

Además, según indican las fuentes, hubo una apuesta realizada a finales de mayo, de 1 millón de dólares, a que CA Osasuna descendía. Las ganancias potenciales, como comentamos anteriormente, eran de 7 millones.

 

Conclusión: una historia incómoda, pero muy real

La idea de que un equipo de LaLiga haya apostado contra sí mismo parece sacada de una película. Pero también refleja muy bien hacia dónde va el deporte profesional. El fútbol actual no depende solo de goles, entrenadores y fichajes. También depende de ingresos, contratos, riesgos financieros y decisiones de propietarios.

Por ahora, el nombre del club no está confirmado. Nosotros creemos que pudo haber sido Osasuna, aunque Leganés también podría haber sido una opción.

Lo que sí está claro es que esta historia abre una pregunta enorme: ¿veremos más clubes usando apuestas y mercados de predicción para protegerse de sus propios fracasos deportivos? Puede sonar extraño, pero quizá acabamos de ver el primer aviso del fútbol que viene.