¿Se pueden fichar jugadores libres después del cierre del mercado?

El mercado de fichajes de LaLiga cerró el martes 1 de septiembre a las 23:59, y aun así es habitual ver en las próximas semanas algún nombre nuevo entrenando con un equipo de Primera o Segunda División. La razón está en una distinción que mucha gente pasa por alto: fichar e inscribir un jugador no son exactamente lo mismo, y esa diferencia es la que permite que, bajo ciertas condiciones muy concretas, un club pueda incorporar a un futbolista aunque el mercado ya esté cerrado.
La diferencia entre fichar e inscribir
Fichar a un jugador, en el sentido de negociar un traspaso entre dos clubes con contrato en vigor, solo puede hacerse dentro de los períodos oficiales del mercado. Una vez cerrada la ventana, ningún club español puede comprar o traspasar jugadores de otro equipo hasta que se abra el mercado de invierno.
Inscribir, en cambio, es el trámite administrativo por el que un club solicita a la RFEF y a LaLiga la licencia federativa de un jugador para que pueda competir con esa camiseta. Y aquí está la clave: la normativa permite inscribir fuera de plazo a futbolistas cuyo contrato haya terminado, o que se encuentren en situación de desempleo por finalización de su relación laboral con un club, antes de que concluya el período de inscripción correspondiente. Dicho de otro modo: un jugador que se queda libre (sin contrato con ningún club) antes o justo en el cierre del mercado puede seguir siendo inscrito por un nuevo equipo después de esa fecha, precisamente porque no se trata de un traspaso entre clubes, sino de la contratación de un futbolista sin vínculo contractual previo.
Por qué esto no significa «cualquier jugador libre, en cualquier momento»
Aquí es donde conviene ser precisos, porque la idea de «jugador libre, fichaje libre» se suele simplificar demasiado. Hay varios matices importantes:
- El momento en que el jugador queda libre importa. La regla protege a quienes ya estaban sin contrato (o lo perdieron) antes de que cerrara el mercado. No convierte en libre, de la noche a la mañana, a un jugador que sigue vinculado contractualmente a otro club: para eso seguiría haciendo falta un traspaso, y eso solo puede ocurrir dentro de la ventana.
- La inscripción no es automática, incluso siendo agente libre. Un caso real que lo ilustra bien: en enero de 2025, LaLiga impidió al FC Barcelona inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor pese a que ambos cumplían los requisitos deportivos, porque el club no acreditó cumplir con la normativa de control económico (el límite de coste de plantilla) que exige la patronal. Es decir, ser jugador libre es condición necesaria, pero no suficiente: el club también debe tener margen salarial y cumplir el resto de requisitos económicos y administrativos de LaLiga para poder registrar a cualquier futbolista, esté el mercado abierto o cerrado.
- Los límites de plantilla siguen aplicando. Un club no puede inscribir jugadores por encima del número de fichas que le permite su categoría, ni superar el límite de futbolistas extracomunitarios permitido, independientemente de si el fichaje es un agente libre o no.
¿Y si un jugador se lesiona de larga duración tras el cierre del mercado?
Durante muchos años, la normativa española permitió a los clubes fichar un sustituto externo fuera del plazo del mercado cuando un jugador de la plantilla sufría una lesión o enfermedad de larga duración (más de cinco meses de baja). Esta posibilidad, recogida históricamente en el artículo 124 del Reglamento General de la RFEF, era una particularidad exclusiva del fútbol español que no contemplaban ni la FIFA ni el resto de grandes ligas europeas.
Sin embargo, esa vía fue eliminada por la RFEF en 2020, tras la polémica generada por varios casos (Leganés y Málaga, entre otros) en los que clubes se quedaron sin poder reforzar bajas importantes en pleno tramo final de temporada. Hoy en día, lo que sí sigue vigente es un mecanismo distinto dentro de las normas de control económico de LaLiga: si un jugador sufre una lesión de larga duración (a partir de cuatro meses de baja estimada), el club puede liberar entre un 50% y un 80% de su salario dentro del límite de coste de plantilla, lo que le da margen económico para inscribir a otro futbolista que ya tuviera disponible o que fichara como agente libre, pero no reabre una ventana de fichajes específica para comprar a un jugador de otro club.











