¿Qué pasa con tu apuesta si un ciclista abandona una carrera?

La caída de Tadej Pogačar en la etapa 8 de La Vuelta 2026 ha dejado, además de la imagen dura de la ambulancia y el parte médico, una pregunta que se repite cada vez que un favorito se retira de una gran carrera: ¿qué pasa con las apuestas hechas sobre él? El esloveno lideraba la general y era favorito absoluto para ganar la ronda española cuando una caída a 32 kilómetros de meta en la etapa de Xeraco le provocó una conmoción cerebral, una fractura de clavícula y una fractura cervical estable, obligándole a abandonar la carrera. Enric Mas heredó el liderato de forma inmediata. Te explicamos qué ocurre con cada tipo de apuesta cuando pasa algo así, y por qué la respuesta depende del mercado y del operador.
Lo primero: distinguir entre no tomar la salida y abandonar en carrera
Es la diferencia más importante de todas, y la que determina casi siempre cómo se liquida tu apuesta:
- No presentarse a la salida (DNS, «Did Not Start»): el ciclista figura en el cartel de participantes pero, por lesión, enfermedad o decisión del equipo, no llega a tomar la salida de la etapa o de la carrera.
- Abandonar una vez en marcha (DNF, «Did Not Finish»): el corredor sí ha empezado a competir, pero se retira antes de completar la etapa o la carrera, ya sea por caída, enfermedad, agotamiento o decisión táctica del equipo.
Qué pasa según el tipo de apuesta
Apuesta al ganador de la general (como la de Pogačar en La Vuelta). Si el ciclista ya había tomado la salida de la carrera (como era el caso, con Pogačar liderando después de seis etapas) y abandona antes de terminar, la apuesta se pierde de forma automática en el momento en que se confirma el abandono. No hay reembolso: el mercado se liquida contra ti en cuanto el corredor deja de ser un participante activo en la clasificación general.
Apuesta al ganador de etapa. Si apostaste a que un corredor ganaría una etapa concreta y ese corredor abandona antes de llegar a esa etapa (o durante ella, sin cruzar la meta), la apuesta se pierde igual que en el caso anterior. Aquí no aplica ninguna regla especial de reembolso salvo que la etapa entera se cancele o se neutralice por completo (por ejemplo, por condiciones meteorológicas extremas), un supuesto distinto al del abandono individual.
Apuestas de podio y Top 10 de la general. Si tu apuesta era a que un corredor terminara entre los tres primeros o entre los diez primeros de la clasificación general final, y ese corredor abandona antes de la última etapa, la apuesta se pierde: es matemáticamente imposible que termine en esas posiciones si no completa la carrera.
Enfrentamientos directos (Head to Head). Este es el caso donde más varía la normativa según el operador. En una apuesta de «quién termina por delante de quién» entre dos corredores, si uno de los dos abandona y el otro termina la carrera, la mayoría de operadores da como ganador automático al que sí ha completado la prueba, independientemente de la posición en la que termine. Sin embargo, si ambos corredores del enfrentamiento abandonan antes del final, lo habitual es que el mercado se anule por completo y se devuelva el importe apostado, ya que no hay forma de determinar quién habría llegado más lejos.
Por qué siempre hay que revisar las reglas del mercado en concreto
Aunque las reglas generales que hemos explicado son las más extendidas, no todos los operadores las aplican exactamente igual, y algunos mercados especiales (por ejemplo, apuestas combinadas de varias etapas o mercados de «supervivencia» en las que hay que acertar quién sigue en carrera en una jornada concreta) pueden tener condiciones específicas de liquidación. La recomendación de siempre: antes de apostar a una gran ronda como La Vuelta, el Tour de Francia o el Giro de Italia, revisa las reglas del mercado concreto en la propia casa de apuestas, normalmente disponibles en un desplegable de «reglas» o «términos» junto al propio mercado.
Un riesgo inherente a las carreras de tres semanas
Lo ocurrido con Pogačar es un recordatorio de un riesgo que siempre está presente en las apuestas de ciclismo, especialmente en las grandes rondas de tres semanas: por muy dominante que sea un corredor, una caída, una enfermedad o un simple mal día pueden acabar con sus opciones, y con las de quien haya apostado por él, en cualquier etapa, sin previo aviso. Es un factor de riesgo que conviene tener siempre en cuenta a la hora de decidir cuánto apostar y a qué tipo de mercado, especialmente en las apuestas anticipadas al ganador de la general, hechas semanas antes de que la carrera ni siquiera haya empezado.


